Palco de Prensa
Por: Gilberto LAVENANT
Definitivamente, el llamado Pacto por México, suscrito por el Presidente Enriue Peña Nieto, con los representantes de las tres fuerzas políticas más importantes del país, PRI, PAN y PRD, para sacar adelante las reformas estructurales que requiere el país, a fin de salir del estancamiento económico y social en que se encuentra, está prendido de alfileres.
Y todo, por algo sumamente lamentable. Los políticos veracruzanos, empezando por el Gobernador de dicha entidad, Javier Duarte, priísta, decidieron armar una estructura político electoral, para garantizar el triunfo del priísmo en el Estado de Veracruz, el próximo 7 de julio, en la que incluyeron a funcionarios de Sedesol, y en especial programas sociales como el de Oportunidades.
Ni modo de negarlo. El PAN, cuenta con audios, grabados durante las reuniones de preparación o integración de dicha estructura, que ya circulan por internet e incluso aparecen en el portal de Milenio, en base a lo cuál solicitó juicio político contra la titular de Sedesol, Rosario Robles y el Gobernador de Veracruz, Javier Duarte, acusándolos de participar en el proceso electoral en dicha entidad, para favorecer al PRI.
Sin embargo, lo que más molestó al dirigente nacional del PAN, Gustavo Madero, es que pese a los señalamientos tan serios, el Presidente Peña Nieto, simplemente le dijo a la titular de Sedesol, que no se preocupara, que las presiones político electorales, no iban a frenar su trabajo. En especial, la Cruzada contra el hambre.
Doña Rosario, considerando que salvó la regañada presidencial, simplemente cesó a 7 funcionarios que resultaron involucrados en estas cuestiones, entre ellos el Delegadoi de Sedesol en Veracruz. Ayer, al comparecer ante el Senado, dijo tajante que ella no tiene que renunciar, pues no ha hecho nada ilegal. Que no sale en los videos, ni en los audios.
Quizás tenga razón, pero es obvio que falló, apenas al inicio de su gestión, cuando se le salieron de control sus colaboradores, aunque seguro habrá quienes dirán que fue ella quien giró las instrucciones en tal sentido, sabiendo que en este año habrá elecciones en 14 entidades, entre ellas Baja California, donde se renovará al titular de la gubernatura estatal.
Ante la postura presidencial en torno a estos hechos, en días pasados el dirigente nacional panista, Gustavo Madero, anunció que se retiraba de la mesa de negociaciones del Pacto por México. Jesús Zambrano, quien en estos momentos Preside la Comisión Rectora del Pacto, como que está dispuesto a seguir al panista, pero prefiere disfrutar la proyección que le dá dicho cargo. Casi la de un presidentito.
Tratando de restar importancia al asunto, políticos priístas, distribuyeron un video, que contiene audios, en los que se escucha a Miguel Angel Yunes Linares, hijo ingrato de Elba Esther Godrillo, y su hijo, actual Senador panista, Miguel Angel Yunes Márquez, cuando a principios del 2012, siendo este último coordinador del programa Oportunidades, de Sedesol, operaba con alcaldes panistas, veracruzandos, para garantizar el triunfo de su candidata presidencial Josefina Vázquez Mota a mediados de ese año. O sea, lo mismo que ahora hacen los priístas.
Algunos suelen decir, que no tiene nada de malo, que unos utilicen recursos oficiales, en campañas electorales, si los de otros partidos, antes también lo hicieron. Esto es un absurdo inaceptable. Llámese PRI, PAN, PRD o como sea, ningún partido político, ni los políticos en el gobierno, pueden o deben utilizar recursos públicos para favorecer a sus intereses partidistas. No se vale. El sistema político mexicano, les otorga recursos públicos a los partidos para que existan y operen. Incluso para que realicen sus respectivas campañas.
Apalancarse, aprovechando los progamas oficiales y por lo tanto los recursos públicos, es deshonesto e ilegal, aunque nadie ignora que lo hacen unos y otros. Los programas oficiales, para ayudar a madres solteras, a adultos mayores y niños desamparados, son utilizados para captar clientela electoral, a la que luego le reclaman, al menos como una obligación moral, que apoyen a sus respectivos candidatos.
Lo ocurrido en Veracruz, ha prendido los “focos rojos” de alerta en el país. Hay que erradicar esos usos y costumbres electoreras. Que los beneficios sean realmente para quienes los requieran, y no a cambio de simpatías o compromisos políticos.
El Presidente Peña Nieto, debe ser más cuidados o más exigente con sus colaboradores como la señora Rosario Robles, titular de Sedesol. En lugar de darle un espaldarazo : “no te preocupes Rosario”, no solamente “jalarle” las orejas, sino incluso recurrir a medidas drásticas, como el cese.
Para que el Pacto por México realmente funcione, no debe haber trucos, ni “dados cargados”. Se debe actuar con plena claridad, Que no quepa duda alguna de que las cosas se están haciendo bien, al margen de cuestiones partidistas. Sobre todo, al margen de objetivos o pretensiones electorales.
Que el único beneficio a que puedan aspirar los políticos, es a lograr la aprobación de los ciudadanos, en base a la eficiencia de su gestión administrativa. Un buen gobierno, es la mejor carta de presentación para los candidatos del partido gobernante en determinada ciudad o entidad.
Lo recomendable, en todo caso, es que los programas sociales, sean vigilados por órganos pluripartidistas, que verifiquen y hagan constar, que efectivamente a los beneficiarios no se les exige que exhiban credencial electoral, ni acreditar membresía de partido político alguno.
El Pacto por México, no debe romperse, por una gubernatura o una alcaldía. Se supone que que es mucho más que simples posiciones electorales.
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