Palco de Prensa
El Regidor Ricardo Franco Cázarez, del XX Ayuntamiento de Tijuana, se ha convertido en un dolor de cabeza para los panistas. Quisieran “tragárselo vivo”, porque no acata la línea o consigna partidista, a la hora de votar para la toma de decisiones del Cabildo. Y el problema es que es más afin a los priístas, que a los blanquiazules.
Las dificultades con Franco Cázares, iniciaron desde que inició la gestión del XX Ayuntamiento que encabeza el priísta Carlos Bustamante Anchondo. Al grado de que le fue retirada la coordinación del bloque de regidores de Acción Nacional.
La semana pasada, el Regidor Erwin Areizaga Uribe, Coordinador de los Regidores del PAN en el XX Ayuntamiento de Tijuana, solicitó a Enrique Méndez Juárez, Presidente del Comité Directivo Municipal del Partido
Acción Nacional en Tijuana, ventilar la posible expulsión del Regidor Ricardo Franco Cazares, de las filas panistas.
Areizaga le presentó un detallado informe, avalado por sus compañeras regidoras, Claudia Ramos Hernández y María Luisa Sanchez Meza, haciendo constar que el Regidor Ricardo Franco Cazares, ha contravenido los acuerdos tomados como fracción partidista en el XX Ayuntamiento. Como quien dice, ha hecho lo que le ha dado la gana.
“Queremos aprovechar –le dijo- la oportunidad para solicitar a Usted, como máxima autoridad de nuestro partido en la ciudad, que este asunto sea turnado nuevamente a la Comisión de Orden del nuevo Consejo Estatal que toma protesta el día de mañana, toda vez que el Regidor Ricardo Franco Cazares continua con acciones que desacreditan al Partido Acción Nacional y pone en riesgo la UNIDAD que en estos momentos se requiere”.
Le dijo, que en los temas coyunturales que se presentan ante cabildo, Franco Cazares no acata la decisión tomada como fracción y su voto siempre es en contra de lo acordado. Que esto fue lo que ocurrió en la Sesión Extraordinaria de Cabildo del 21 de enero de 2013 cuando se sometió a consideración del Cabildo un proyecto de convenio con la empresa Global Corporation, respecto a los adeudos por las videocámaras y las cibermultas. La disposición partidista era que los regidores panistas votaran en contra, pero Franco votó a favor. Al final, el pacto fue autorizado.
Recordó que Franco, también votó a favor del otorgamiento de 15 millones de pesos para el equipo de futbol los Xolos, propiedad de Jorge Hank, así como a favor de la venta y desalojo de los bomberos del predio conocido como la ocho, el pago de honorarios para el refinanciamiento de la deuda pública del ayuntamiento, entre otras cosas, en las que la postura del resto de los regidores panistas fue en contra. Por ello, reclaman su expulsión.
Si bien es cierto que la expulsión de las filas panistas, es un severo castigo para los militantes del blanquiazul, ha habido casos más graves que el del “regidor incómodo”, en los que el PAN no se atrevió a aplicar castigo alguno.
Tal fue el caso del expresidente Vicente Fox, de quien pedían su expulsión, por haberse manifestado abiertamente a favor del priísta Enrique Peña Nieto, en plena contienda por la Presidencia de la República. Al final, Fox se salió sólo, al no refrendar su afiliación.
Un aspecto importante, en este asunto, es que es un mal ejemplo para los jóvenes políticos. Deben saber que al pertenecer a un partido político y llegar a ocupar una posición de elección popular, como lo es una regiduría, no son libres de hacer valer su criterio. Tienen que votar conforme a la consigna partidista, aunque la postura sea aberrante o nociva. Si votan, conforme a su criterio personal, corren el riesgo de ser expulsados.
Pero cabe observar que Franco Cázares no es precisamente un jovencito. Tiene 42 años y ya fue diputado federal, integrante de la LX Legislatura, del 1 de septiembre del 2006 al 31 de agosto del 2009. Fue compañero de los diputados federales por Acción, por esta entidad, Francisco Rueda Gómez, Dolores Manuell-Gómez Angulo, Héctor Manuel Ramos Covarrubias, Antonio Valladolid Rodríguez, Francisco Javier Paredes Ródriguez, Mirna Rincón Vargas y Alma Xócitl Cardonas Benavidez, quien suplió a Luis Rodolfo Enríquez Martínez.
Por cierto, de esa misma Legislatura formó parte César Camacho Quiróz, actual Presidente del CEN del PRI.
Así es que no puede decirse que sea un novato en política. Es más, una de sus más fuertes aspiraciones es la de ser candidato a diputado local por el XIII Distrito, correspondiente a la zona este de Tijuana. Sobre todo porque considera que al fallecer el priísta Gregorio Barreto Luna, tiene libre el paso para ello. Bueno, lo tendría, si es que no fuese inminente su expulsión.
Tal vez explique o justifique un tanto las actitudes del Regidor Franco Cázarez, si observamos que su carrera política la inició en las filas priístas. En el portal de la LX Legislatura Federal, en el apartado a experiencia laboral, se señala claramente que representando al PRI, fue Regidor de 1980 a 1982, curiosamente se menciona que fue Presidente Municipal, obviamente de Tijuana, de 1989 a 1991, aunque ese período corresponde al primer alcalde panista, Carlos Montejo.
También refiere una segunda ocasión como Regidor, también por el PRI, de 1995 a 1997. Luego, en la administración del panista Francisco Vega de la Madrid, de 1998 al 2001, fue jefe Administrativo de la Delegación Municipal de La Presa. Del 2001 al 2002, durante la administración del panista Jesús Gonzalez Reyes, fue jefe de Recursos Humanos de la Secretaría de Seguridad Pública Municipal, y posteriormente en el 2003, Secretario Ejecutivo de la Comisión de Box. Más adelante, del 2004 al 2005, fue gerente de oficinas de la CESPT.
La alternancia política, derivada de la debacle de los partidos, por los excesos de sus funcionarios, ha generado políticos camaleónicos, que cambian de color según la conveniencia de las circunstancias y para quienes las cuestiones ideológicas salen sobrando.
Casos como el del “regidor incómodo”, se dan con más frecuencia de lo que muchos imaginan. Hay quienes recuerdan que el propio Gobernador Osuna Millán, hizo sus “pininos” en las filas priístas.