Por: Fernando Bojórquez A.
TIJUANA BC 27 DE FEBRERO DE 2025 (AFN).- Mientras que en México se utilizó el término “extradición” en el caso de los 29 criminales entregados este jueves al gobierno de Estados Unidos, en ese país los medios de comunicación, e incluso un comunicado oficial del Departamento de Justicia, destacó que se trató de “una transferencia”.
Además, en un lacónico comunicado de la Fiscalía General de la República (FGR) que se publicó este mismo jueves casi al mismo tiempo en que funcionarios mexicanos del gabinete de seguridad llegaban a Washington para una reunión “de alto nivel”, se hizo mención a un “traslado”, únicamente; en ambos casos la palabra “extradición” quedó fuera.
En su extenso comunicado de prensa, en el que destacó la llegada de Rafael Caro Quintero a ese país -lo esperaban desde hace 40 años- el Departamento de Justicia de Estados Unidos reprochó además al gobierno del expresidente López Obrador que no atendió las solicitudes de extradición del capo, acusado de la ejecución del agente especial de la DEA, Enrique “Kiki” Camarena Salazar, en 1985.
Y es de llamar la atención los términos utilizados, ya que, como todo indica, de no tratarse de una “extradición”, sino de una entrega o un simple traslado de personas, los 29 criminales no quedarían bajo el amparo del artículo 8 del Tratado de Extradición entre México y Estados Unidos, que no permite la extradición en caso de una eventual sentencia de pena de muerte.
“Cuando el delito por el cual se solicita la extradición sea punible con la pena de muerte conforme a las leyes de la Parte requirente y las leyes de la Parte requerida no permitan tal pena para ese delito, la extradición podrá ser rehusada a menos que la Parte requirente dé las seguridades que la Parte requerida estime suficientes de que no se impondrá la pena de muerte o de que, si es impuesta, no será ejecutada”, establece dicho artículo.
Según el comunicado del Departamento de Justicia, además de Caro Quintero -uno de los fundadores del Cártel de Guadalajara a inicios de la década de los 80´s- también enfrentarían la pena capital Vicente Carrillo Fuentes, “El Viceroy”, hermano de “El Señor de los Cielos”; el canadiense Andrew Clark, “El Dictador”; José Rodolfo Villarreal Hernández, de la organización de los Beltrán Leyva, y Luis Gerardo Méndez Estevané, del grupo criminal Los Aztecas, brazo criminal de La Línea, que opera en Ciudad Juárez.
“Muchos de los acusados estaban sujetos a solicitudes de extradición estadounidenses de larga data que no fueron atendidas durante la Administración anterior, pero que el gobierno mexicano decidió transferir al actual gobierno estadounidense en respuesta a los esfuerzos del Departamento de Justicia de conformidad con la directiva del presidente Trump en la Orden Ejecutiva 14157”, estableció en su comunicado del Departamento de Justicia de Estados Unidos.
Otro aspecto a destacar en el comunicado oficial del Departamento de Justicia del vecino país, es que, contrario a otros boletines por casos similares, en esta ocasión omitió algún agradecimiento al gobierno mexicano por la colaboración en el proceso, o por la coordinación para llevar a cabo el operativo de traslado sin mayores contratiempos.
Es de hacer notar, además, que gran parte de los capos “transferidos” este jueves a Estados Unidos, contaban con suspensiones y juicios en proceso, para evitar, justamente, su extradición a Estados Unidos.