TIJUANA BC 8 DE AGOSTO DE 2019 (AFN).- Kingo Nonaka, de origen japonés, emigró a México acompañado por un hermano y un tío a la edad de 16 años, se asentó en Baja California, aunque su intención era como muchas otras personas lograr el “sueño americano”, él encontró en Tijuana su ciudad, vino a servir; aquí nacieron la mayoría de sus hijos.
Hablar de Nonaka, es hablar de la historia de un migrante en Tijuana, informó el maestro Emmanuel Robles, encargado del Archivo Histórico de Tijuana, quien relató que el personaje en cuestión emigró a México dada la pobreza en que vivía, donde cambió su nombre a Genaro Nonaka; sin conocer el idioma trabajó en unos campos de cultivo cuando muere su tío y al ser sobre explotado como tantos trabajadores, se alejó del campo.
Más tarde, en Tijuana, se desempeñó como jefe de la policía y es considerado uno de los principales fotógrafos de la ciudad por los años de 1920 y 1930, él documentó sucesos de la localidad de aquella época con fotos de eventos, bodas, desfiles, lugares emblemáticos, entre otros aspectos que conforman una colección muy importante de la naciente Tijuana.
Genaro Nonaka, también prestó sus servicios como enfermero y obtuvo el grado de capitán de la División del Norte, él estuvo al lado personajes históricos como Francisco Villa y Rodolfo Fierro durante la Revolución Mexicana.
Durante los sucesos de la Segunda Guerra Mundial, Nonaka y otros mexicanos japoneses que vivían en el Noroeste de México fueron forzados a cambiarse a la Ciudad de México por órdenes del Presidente Lázaro Cárdenas del Rio, el migrante japonés ya no volvería a la ciudad de Tijuana; Genaro Nonaka García, miembro del Patronato del Archivo Histórico, escribió un libro titulado “Andanzas Revolucionarias”, una compilación de la historia de vida su padre.