Por Dianeth Pérez Arreola
MEXICALI BC 30 DE MARZO 2025 (AFN).- Ante el virtual vencimiento del plazo otorgado al autor de la escultura del Cocinero Chino, se ha aplazado nuevamente su entrega: esta vez le dan al artista Óscar Ortega Corral hasta el 31 de diciembre, es decir nueve meses más, pues la última fecha dada por las autoridades era el último día de este mes de marzo.
Originalmente la escultura debió quedar terminada el 31 de julio de 2024, pero el argumento para no entregarla a tiempo fue que las altas temperaturas afectaron el ritmo de las obras, que según estimaciones costó 6 millones y medio de pesos. De ese monto, más de millón y medio son los honorarios del escultor tijuanense.
Después se fijó como nueva fecha de entrega el 31 de diciembre, y la alcaldesa mexicalense Norma Bustamante aseguró que se aplicarían multas si esta vez no cumplían el plazo.
Sin embargo, a pocas horas de terminar el año 2024, hubo una reunión del Comité de Adquisiciones del Ayuntamiento de Mexicali con el fin de ampliar el plazo y dar un trimestre más, hasta el 31 de marzo, y de esta manera no penalizar al artista.
Fernando Felix Torres, presidente del Fideicomiso Centro Histórico, solicitó mediante oficio FCH-005-2024 la ampliación del contrato por “Causas Inimputables y de fuerza mayor”.
El nuevo plazo no se cumplirá y el secretario del Ayuntamiento, Rodrigo Llantada confirmó que ahora, el nuevo término fijado para la terminación de la obra será el 31 de diciembre, lapso que triplica la última prórroga.
Cuestionado sobre posibles multas por el nuevo retraso, dijo que será la Sindicatura municipal la que lo determine, y adelantó que al parecer sí hay un proyecto para efectuar la sanción.
Esta obra ha causado un rechazo entre algunos grupos de "cachanillas", quienes ven la escultura monumental como un gasto innecesario, poco estético y que subraya los esfuerzos de la gobernadora Marina del Pilar Avila Olmeda y su esposo, Carlos Torres -quien es titular de Proyectos Estratégicos-, por impulsar la zona de la Chinesca.
Apenas ayer Torres pedía paciencia ante las preguntas sobre la terminación de la obra, diciendo que lo primordial era la finalización, y sobre posibles sanciones por la demora, era responsabilidad del área administrativa.