TIJUANA BC 10 MARZO 2023.- Quizás hayas escuchado mencionar algo sobre la epilepsia, ya que muchas personas sufren de este trastorno, pero no todos saben cómo actuar cuando se presentan las convulsiones propias de este o una crisis epiléptica.
Es importante, saber cómo atender a una persona con epilepsia, ya que las convulsiones pueden presentarse de manera inesperada y podría lesionarse, debido a los movimientos involuntarios del cuerpo, lo que provoca caídas al suelo también.
También es importante contar con el apoyo de profesionales en el área, como por ejemplo el Centro Aura, una institución especializada en el trastorno de epilepsia, que cuenta con médicos certificados para diagnosticar esta patología y tratarla, con su equipo multidisciplinario.
Este centro integral se encuentra ubicado en la ciudad de México, además ofrecen un sitio web muy completo en el idioma español, donde puedes hallar toda la información que necesites sobre la epilepsia.
Es un trastorno neurológico, cuya característica principal es la presencia de episodios de convulsiones reiteradas o crisis epiléptica, que no pueden ser controladas por las personas que la padecen, ya que se trata de una actividad anormal en el sistema nervioso, lo que también puede afectar la conducta y la atención de los pacientes.
Se dice que este trastorno cerebral es causado por un aumento de la actividad eléctrica que tienen las neuronas, en una parte específica del cerebro.
Una persona epiléptica es la que tiene ataques o crisis convulsivas de manera recurrente, lo que va provocando un cambio en el funcionamiento del cerebro, afectando la actividad de este y puede alterar diferentes aspectos a nivel cognitivo, psicológico y neurológico.
La epilepsia puede ser causada por alguna lesión que afecte el cerebro u otra afección de salud, pero algunas de las causas reconocidas son:
Este trastorno puede ser provocado por diferentes enfermedades que afectan el tejido cerebral, otra causa puede ser el factor hereditario, ya que esta condición puede ser transmitida de una generación a otra.
Esta condición es diagnosticada luego de conocer los antecedentes familiares, y realizar un electroencefalograma, así como otros estudios de imagenología que ayudan a llegar al diagnóstico con mayor especificidad.
Las crisis de este tipo pueden tomarnos por sorpresa, por lo que las personas del entorno de un paciente epiléptico deben estar preparados para cuando esto ocurra, principalmente evitando caer en pánico y tomando acciones para evitar que el paciente sufra alguna lesión. Para ello es recomendable:
Esto es lo principal, sobre todo si se encuentran en un lugar público, es importante que respires profundo y ayudes lo más rápido posible a la persona que está presentando las convulsiones. Si no puedes mantener la calma, podrías transmitir ese pánico a la persona que está teniendo el ataque y esto no ayudaría a que el episodio convulsivo pase rápido.
Al momento en que se presentan los primeros síntomas de la crisis epiléptica, (por lo general es cuando la persona se queda muy quieta, sin pronunciar ni una palabra y la mirada puede estar fija o se observan movimientos musculares involuntarios en su rostro).
Este es el momento de actuar, acostando a la persona en el suelo, cama o sofá más cercano, para evitar que se caiga y disminuir lo mejor posible cualquier daño físico.
También se le puede aflojar un poco el cuello de la ropa y colocarle una pequeña almohada o algo suave debajo de su cabeza. Si la persona se encuentra consciente, puede bastar con ayudarle a sentarse.
Este es un paso muy importante, ya que debes observar bien a tu alrededor, identificando objetos que podrían hacerle daño al paciente, alejándose lo más rápido posible.
Es recomendable alejar los objetos puntiagudos, afilados, muy duros, comidas calientes, muebles pequeños, entre otros que estén a su alcance.
También hay que revisar las manos de la persona, para ver si tiene algún objeto punzante, gafas o cualquier otro. De ser necesario, puedes tomar a la persona con ambos brazos por el tronco y alejarla de la zona de riesgo.
Cuando una crisis epiléptica comienza, es casi imposible que pare, por ello, la importancia de mantener la calma y poner al paciente lo más cómodo posible mientras las convulsiones terminan.
Mantener a la persona abrazada o sujetar mientras está convulsionando, puede perjudicar a ambos, debido a los bruscos movimientos que el cuerpo realiza.
Cuando las convulsiones terminan, es importante colocar a la persona en una posición lateral, ayudando a que las vías respiratorias se despejen y evitando así que este se ahogue, en caso de que haya mucho flujo de saliva o vómito.
Estos consejos pueden ayudar si se presenta una crisis epiléptica inesperada, pero lo más recomendable es llamar a un médico luego de que pase el episodio, sobre todo si estos duran más de 3 minutos o el paciente sufre alguna lesión.