TIJUANA BC 7 DE JULIO DE 2021 (AFN).- El gobernador Jaime Bonilla Valdez instruyó a la secretaria de Honestidad y Función Pública, Vicenta Espinoza Martínez, para presentar una denuncia penal en contra del empresario mexicalense Federico Díaz Gallego.
Este miércoles, en la transmisión del informe diario, Espinoza Martínez dio a conocer que se ha buscado al empresario para tratar de llegar a un acuerdo con él, por los adeudos que tienen dos empresas en las cuales figura como socio, con la Comisión Estatal de Servicios Públicos, tanto de Mexicali como de Tijuana sin embargo, dijo, no ha sido localizado.
Ante ello, Bonilla Valdez pidió a la funcionaria que se interponga la denuncia ante la Fiscalía General del Estado (FGE) para que sea esa instancia la que lo localice, luego de darse a conocer que Industrias Zahori, empresa asentada en Mexicali y de la que Díaz Gallego es socio, adeuda poco más de tres millones de pesos al organismo del agua.
En este caso, de acuerdo con un dictamen de la empresa auditora Fisamex, Industrias Zahori llevó a cabo un contrato con la Comisión Estatal de Servicios Públicos de Mexicali (CESPM) en el 2017, para la conexión al sistema de alcantarillado sin embargo, operó durante 21 años de manera ilegal en ese rubro.
Se informó que en dicha auditoría, se determinó que Industrias Zahori tiene un adeudo de poco más de tres millones 51 mil pesos, por concepto de volúmenes de descarga a la red de alcantarillado sanitario no contabilizados, en tanto que en la construcción de un hotel en Tijuana, por parte de una empresa del mismo Díaz Gallego, adeuda más de cinco millones 669 mil pesos por derechos de conexión.
Al respecto, Bonilla Valdez sostuvo que tiene información de que el empresario mexicalense “se desapareció”, pese a la advertencia de que sus empresas podrían ser clausuradas.
Asimismo, el mandatario estatal insistió en que este ha sido un modus operandi por parte de algunos empresarios de la entidad, para enriquecerse sin pagar por el consumo de agua potable en sus industrias y negocios, pese a que, como en el caso de Zahori, se trata de una de las empresas que más contaminan en la capital del Estado.