FOTOS: Joebeth Terríquez
TIJUANA BC 20 DE MAYO DE 2020 (AFN).- En medio de la pandemia del Covid-19 y ante la falta de presencia policiaca en el área de la canalización, o “El Bordo” -como comúnmente se le conoce-, éste se ha vuelto a convertir en un refugio para indigentes y narcomenudistas, quienes han encontrado en ese sitio el lugar idóneo para vivir.
Tras una serie de recorridos por el lugar se pudo observar un notorio incremento en el número de personas que acuden al Bordo, ya sea para vivir en un "ñongo", como denominan a los chamizos, o para conseguir alguna dosis de droga.
La falta de presencia policiaca ha hecho posible que personas dedicadas al narcomenudeo se asienten en el lugar, creando pequeños grupos de control por la droga que se vende ahí, sin que de momento se vislumbren acciones para "limpiar" la zona, como ya se ha hecho algunas otras veces, debido a que todos los esfuerzos se encuentran concentrados en el combate del Covid-19.
Los indigentes que acuden a este sitio por falta de hogar, no pueden ir a albergues como muchos lo hacían anteriormente, pues no se aceptan ingresos -por protocolo de salud- desde los primeros días de marzo –ello-, para mantener a los residentes y trabajadores de éstos espacios libres de contagio.
En el canal convergen también grupos de distintas iglesias para hacer entrega de comida y ropa, siendo en su mayoría donativos provenientes de Estados Unidos y otros pocos de manera local.
De momento se desconoce si existe alguna persona contagiada por Covid-19 en “El Bordo”, tampoco se sabe del peligro que podría representar éste posible foco de infección, ante la falta de información en este sentido por parte de las autoridades sanitarias.