Por: Sonia de Anda
TIJUANA BC 19 DE ABRIL 2020 (AFN).- Trabajadores del Servicio Médico Forense (SEMEFO) de Tijuana están recurriendo a organismos colegiados para que les donen insumos de protección y así evitar contagios de coronavirus, ya que el Tribunal Superior de Justicia (TSJ) del Estado –según denunciaron- no les ha dotado del equipo, a pesar de que están manipulando cuerpos con evidencias de que pudieron haber muerto por esa COVID 19.
Abogados de diversos colegios que tienen contacto con empleados del SEMEFO informaron a AFN que han recibido en mensajes de empleados que han pedido el anonimato y que han mostrado su preocupación, pues consideran estar demasiado expuestos al coronavirus, ya que diariamente les llegan de dos a tres cadáveres con sospecha de Covid-19, a las que han hecho necropsias y han encontrado pulmones con características muy diferentes a las que tradicionalmente observan en personas que sufrieron muerte natural o dolosa.
Ante esta situación hace varios días suspendieron la realización de necropsias, pero oficialmente no pueden dar un tratamiento distinto a los cuerpos para su manejo de protocolo infeccioso.
En mensajes de texto a los que tuvo acceso AFN se refleja cómo los empleados exponen que como médicos forenses siempre han carecido de equipo de protección para realizar las necropsias y más aún en esta contingencia, pues han tenido dificultad para conseguirlo de manera independiente, ya que los precios se han cuadruplicado y el Poder Judicial del Estado no responde a sus peticiones.
Agregan que si el sector Salud carece de material para trabajar, ellos como personal legista tienen más problemas, pues no los han volteado ver como un grupo vulnerable que también atiende a personas que posiblemente fueron infectadas, y que se presume que han fallecido por coronavirus, a pesar de que esos cadáveres contagian aún después de tres días de registrada la muerte.
Precisan en esos mensajes, que apenas empezaron a mandar tejidos pulmonares y de otros órganos a algunos laboratorios, debido a que se recibieron en hospitales como personas con neumonía atípica, pero no alcanzaron a llegar sus estudios y por tanto, no pueden llenar certificados de defunción con causas de muertes provocadas por Covid-19, lo cual les impide hacer recomendaciones a los familiares para el manejo del cuerpo como infeccioso.
Por lo anterior, insisten, los 10 médicos forenses están tomando en cuenta el resumen médico de su atención, pero hay varios casos con falla orgánica múltiple secundaria e insuficiencia respiratoria aguda, lo cual les genera sospechas para emitir posibles dictámenes de Covid-19, mientras que la Fiscalía General de Justicia (FGE) les envía los cuerpos para que se les trate como muerte natural.
De esta forma, dijeron, no se siguen los protocolos necesarios y los cuerpos no son enviados a cremación, por lo que sus familiares están en libertad de celebrar un velorio y entierro tradicional, y por tanto el riesgo no sólo es para el personal legisla, sino para embalsamadores y familiares que acuden a las ceremonias fúnebres.