CIUDAD DE MÉXICO 15 DE JULIO DE 2025 (AGENCIA MÉXICO).- Julián Gil habló con honestidad sobre la dolorosa separación que ha vivido con su descendiente menor, fruto de su romance con Marjorie de Sousa, y las controversias legales que marcaron esta etapa de su vida.
El actor y modelo argentino se sinceró durante su participación en el podcast de Alejandro Chabán sobre los rumores que lo señalaron y explicó el contexto en el que surgió la solicitud para que el pequeño fuera sometido a un análisis genético.
“Que yo pedí prueba de ADN, yo le pido, por favor, a la gente, que se meta en redes y busquen quién fue que pidió la prueba de ADN primero”, compartió Gil, aludiendo a las especulaciones que lo rodearon.
“Averigüen por qué la pide ella primero. Ella quería pedir la prueba ADN para ella librarse de todos los comentarios que la estaban ensuciando a ella y me parece perfecto”, añadió.
El artista de 55 años detalló que en aquel momento su expareja enfrentaba señalamientos sobre el origen del infante.
“Porque todo el mundo decía que el papá del niño era otro papá menos yo y ella para quedar limpia y dejarle en evidencia que el papá era yo, ella pide el ADN”, agregó, dejando claro que la petición inicial no vino de su parte.
Julián relató que su situación llegó a complicarse al punto de verse envuelto en un proceso judicial en México, en el cual se intentó privarlo de su libertad.
“Yo me meto en un caso penal en México, me tratan de meter preso y cuando yo y el abogado mío va y se reúne con sus abogados y el abogado dice: ‘Okay, yo te saco la demanda penal’, el abogado de ellos dice, ‘Yo te saco la demanda penal, pero tú sácame la prueba de ADN’”, recordó.
El intérprete resaltó que la resolución de ese conflicto requirió negociaciones legales complejas, las cuales se vieron envueltas en tensiones mediáticas y afectaron profundamente su vida personal. Sin embargo, no ocultó la tristeza que aún siente por la distancia con su retoño, a quien no ha podido ver desde hace varios años.
Es así como Gil busca que el público comprenda el trasfondo de su historia y el difícil contexto que atravesó, reiterando su amor por su consanguíneo y su deseo de que en el futuro puedan reconstruir la relación que tanto anhela.
Julián y Marjorie mantuvieron un romance que comenzó con gran intensidad y atrajo la atención mediática hace casi una década, pero terminó envuelto en una complicada disputa legal por la custodia de su hijo menor.
La relación, que al inicio parecía sólida, se deterioró tras su separación, dando paso a un conflicto público marcado por acusaciones, procesos judiciales y una dolorosa distancia entre el actor y su hijo, situación que Gil sigue lamentando profundamente.