ENTRE COLUMNAS
En la frontera noroestede México se gesta un fenómeno más que curioso que puede ser muy extraño para las personas ajenas a esta zona geográfica. A decir verdad, sus habitantes están ya más que habituados a él, tanto que ya ni lo perciben o si lo hacen ya ni ganas les dan de gastar saliva o tinta en comentarlo. Se toma como verdad absoluta la afirmación que hacen algunos científicos sociales. Dicen que Tijuanay San Diego son una sola región en la que se intercambian ideas, mercancías y servicios; pero además de ello, lo que le imprime su mística especial es que sus habitantes tienen amistades y familiares esparcidos en ambos lados de la línea política divisoria.
Es importante resaltar que los habitantes de una y otra parte de la zona Tijuana-San Diego (Tj-SD) viven juntos pero no revueltos. El lugareño del lado mexicano asume ciertos comportamientos en aras de querer formar parte de la cultura dominante, económicamente exitosa, la de los sandieguinos pues. En su intento le da por ensayar el desprendimiento de su cultura,imitandoa la de ellos, pues ha sido sutilmente adoctrinado por la programación del entretenimiento televisivo, así como por las películas estadounidenses vistas en cine, televisión o por Internet. Ahí le han implantado la idea quesu cultura hispanohablante es la dominada, la perdedora. Como respuesta a la machacante propuesta Hollywoodense,sucede esto en el colonizado mental mexicano:
Si nace güero y ojoazulado o verduzco, laalegría familiar se desbordará por verle venir al mundo con el fenotipo del triunfante, le ven como el futuroredentor familiar. Otra historia se teje si en cambiollega al mundo como morenazo, entonces solo exclamaran al verle junto a su madre ¡Mira, que “curiosito” está! Pero en ese caso no todo está perdido si los dioses le asistieron lo suficiente como para que su madre lo pariera en la tierra de la Big Mac. En ese caso su madre no perderá oportunidad de comentar, alzando la voz,tantas veces como crea necesario, que el niño ha nacido en los EE. UU., con cierto tonofanfarrón.
Haya nacido el vástago aquí o allá, como apoyo a la causa de liberación de su propia cultura, el nombre que portará el rorro, de por vida,deberá ser escogido de la cultura dominante. Es así como tenemos amistades con nombres tales comoBrayan, Kevin, Axel o Acsel, Brandon, etc. Póngale usted los apellidos mexicanos que juzgue más populares. Lo que sí se ha comprobado, al paso del tiempo, es que a pesar del nombre la genética permanece inalterada. Mientras tanto, al bebé le embarran productos queanuncian los comerciales de niños rubios, pues así en el imaginario de los padres él se vuelve blanco, liberándolo amorosamente de la dominación. ¡Ahora tendrá los privilegios de los que dominan!
A veces llega a tal extremo esta deformación de la realidad, que aún antes de que el nene pueda pronunciar la palabra “mamá” le ponen,a toda hora del día, la programación televisiva en inglés ¡para que lo aprenda! (dicen), pretendiendo que sea ese su idioma natal, ¡aunque viva en Tijuana y todo mundo hable español como primera lengua! ¿Están mal de la cabeza estos padres? No, más bien son intentos desesperados para que su recién nacido no pase por la vida tan llena de carencias que a ellos les ha tocado vivir. Es así que quieren hacerle parte de la cultura que detenta el poder, inclusive sobre ellos mismos. En el fondo es un acto amoroso de liberación lo que pretenden.
(Continuará la próxima semana.).
El autor es abogado y psicólogo. Su posgrado más reciente: Maestría en Docencia por la UIA, plantel Tijuana. Correo electrónico: [email protected]Blog: http://kchr3.blogspot.mx/Twitter: @Ka_Chal