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¿Entonces a quién van a quemar el jueves de esta semana cuando comience el Carnaval de Ensenada?
ENSENADA BC 11 DE MARZO DE 2026.- El actual secretario general de Gobierno de Baja California, Alfredo Álvarez Cárdenas, sí está muy interesado en participar por la candidatura a la gubernatura en 2027, una vez que el pasado fin de semana se dieron a conocer los lineamientos para el proceso interno de Morena.
Con base en testimonios de personas allegadas al funcionario estatal, sólo espera el momento jurídico y político para inscribirse como aspirante a suceder a Marina del Pilar Ávila Olmeda.
Sin embargo, prudente como es, Álvarez Cárdenas no moverá un dedo hasta que no sea legal hacerlo, y según nos cuentan, hasta que también deje terminados asuntos trascendentes para la gobernabilidad de la entidad.
Así que su presencia le meterá bastante condimento a la elección interna de Morena, donde algunos ya se creían que iban solos en caballo de hacienda, y no vaya siendo que Alfredo Álvarez termine por convertirse en el caballo negro. Ya veremos.
Enredan “pluris”
La propuesta de reforma electoral impulsada por el gobierno federal ya comienza a generar más preguntas que certezas, sobre todo en lo que respecta al mecanismo para elegir las diputaciones de representación proporcional.
Actualmente, el ciudadano promedio llega a la casilla, revisa una boleta y elige entre cuatro o cinco candidatos que buscan representar a su distrito; sin embargo, de prosperar la iniciativa, el escenario cambiaría de forma radical, porque el votante tendría que navegar entre 140 aspirantes en una segunda boleta correspondiente a las circunscripciones electorales.
Este cálculo fue realizado por la consultora Integralia Consultores, que advierte que la nueva mecánica podría terminar complicando innecesariamente el ejercicio del voto.
Y es que, en lugar de simplificar la democracia, la reforma podría convertir la elección en una especie de examen de selección múltiple donde el ciudadano deberá escoger 14 nombres entre decenas de opciones.
Habrá también que preguntarse si con este procedimiento personajes como Fernando Castro Trenti y Nancy Sánchez Arredondo alcanzarían un escaño plurinominal, tal y como lo obtuvieron en 2024.
Por tanto, un diseño tan saturado podría provocar confusión, retrasos en las casillas e incluso más votos nulos, como ya ocurrió en la elección judicial, que fue un fracaso en participación.
Sería más gasto
Otro de los puntos que genera suspicacias tiene que ver con el dinero, porque uno de los argumentos centrales de la reforma es reducir los costos del sistema electoral, pero el ejercicio realizado por Integralia sugiere exactamente lo contrario.
Si los candidatos de representación proporcional tuvieran que hacer campaña en toda una circunscripción -que puede abarcar varios estados- el gasto para posicionarse ante millones de electores se dispararía.
En las campañas de 2024, un candidato de mayoría relativa tenía un tope aproximado de 2.2 millones de pesos para promocionarse dentro de su distrito.
Pero trasladar esa lógica a circunscripciones completas implicaría montos que podrían superar los 130 millones de pesos por aspirante.
Para dimensionarlo, basta observar la Primera Circunscripción, que incluye estados del noroeste como Baja California, Baja California Sur, Jalisco, Sonora y Sinaloa.
En esta demarcación un candidato tendría que buscar el voto de más de 25 millones de electores, un territorio político que en la práctica exigiría estructuras de campaña mucho más costosas.
Así que la promesa de austeridad electoral podría terminar convertida en un efecto contrario.
Mayoría automática
El tercer elemento del debate tiene implicaciones mucho más profundas para el equilibrio político del país.
De acuerdo con el análisis de Integralia, la eventual eliminación de 32 escaños de representación proporcional en el Senado modificaría el umbral necesario para alcanzar la mayoría calificada.
Al reducirse la integración de la Cámara alta, el número requerido para reformar la Constitución también bajaría.
Bajo ese escenario, la coalición integrada por Morena, el Partido del Trabajo y el Partido Verde Ecologista de México podría alcanzar automáticamente los votos necesarios para modificar la Carta Magna si se replicaran resultados similares a los de 2024.
Antes de algunos cambios de bancada en el Senado, esa alianza contaba con 83 legisladores, apenas tres menos de la mayoría calificada en un Senado de 128 miembros.
Pero con una cámara reducida, los números cambiarían a su favor.
En términos prácticos, esto significaría que el bloque gobernante podría impulsar reformas constitucionales sin necesidad de negociar con la oposición, lo que inevitablemente reaviva el debate sobre los contrapesos democráticos.
En síntesis, la reforma electoral que se discute no sólo abre la puerta a una transformación del sistema de representación política, sino también a un nuevo equilibrio de poder.
Y mientras los morenistas defienden el cambio como una modernización del modelo electoral, sus críticos advierten que podría terminar generando boletas más confusas, campañas más costosas y mayor concentración de poder politico.
Esta columna no refleja la opinión de Agencia Fronteriza de Noticias, sino que corresponde al punto de vista y libre expresión del autor.