POR DEBAJO DEL RADAR
Por Manuel Rodríguez Monárrez
TIJUANA BC 12 DE FEBRERO DE 2026.- Esta misma madrugada, por 7 horas y 24 minutos el espacio aéreo de El Paso, Texas fue cerrado a la aviación civil, la orden dada fue confirmada por el Secretario de Transporte de los EEUU, Sean Duffy, que en su cuenta de X escribió lo siguiente: “La amenaza ante la incursión de drones del cartel fue neutralizada”. La mitad de mi familia que radica en esa mediana y creciente ciudad fronteriza, amaneció preguntándose qué había pasado. Mi prima hermana, inmediatamente llamó a su esposo editor del Dallas Morning Star para confirmar los hechos, efectivamente el cielo de El Paso, estaba cerrado. El Diario de Juárez subió el tono desde las primeras horas con notas que hablaban de la autorización del uso de la fuerza letal por parte del ejército norteamericano en territorio y cielo de Chihuahua. Para todo esto, los senadores y políticos de morena, como Andrea Chávez, que andan en pre campaña y que normalmente salen a defender al régimen, enarbolando las más contradictorias causas, ni pío dijeron ésta vez. Y hacen bien en no meterse, y dejar que con su lengua viperina, contaminada de agua de pantano tabasqueño, se enrede más en sus propias mentiras, que con tanto esmero la 4T construyen a diario. Y es que mi natal Juárez, siempre ha sido el punto de incursión y entrada, y El Paso ha sido donde celebres próceres de la patria como Don Benito, el de Guelatao, no el de Bayamón, y el timorato Ignacio Madero (no Indalecio cómo es la creencia popular) que se refugiaron en los brazos del Tío Sam para no ser alcanzados los mismo por balas austriacas o porfiristas. El Paso y su espacio aéreo también fue celebre hace casi 7 meses por la captura del capo de capos: El Mayo Zambada, socio de algún que otro político que hoy anda a salto de mata, o de cámara en cámara buscando el amparo del fuero nacional.
Discretamente alineada a Washington, Sheinbaum ejecuta una política ampliamente intervencionista. Desde mi óptica la ambigüedad discursiva entre la que pretende navegar la Presidenta es un error de cálculo histórico, principalmente atribuible a la falta de guía por parte de la Cancillería Mexicana, que no ha entendido que las exigencias de Trump no se detendrán en seguir atrapando delincuentes de alto perfil, la Casa Blanca quiere a los políticos que los protegen. El integrador de esta nueva estrategia binacional es Harfuch. Harfuch, el policía aprobado por Washington para la extensa colaboración en la nueva lucha anti narco continental, no solo ha logrado atrapar delincuentes y entregarlos como tributo al Pentágono, sino que ha dado un paso más allá, hacia lo interno, al menos neutralizando las facciones nacionalistas que se venían activando desde el sexenio pasado, alentados por el ala más radical del régimen gobernante en México que todos conocemos como morena.
La postura de seguridad de México ha cambiado dramáticamente en los últimos tiempos, las mañaneras y sus narrativas nacionalistas han perdido todo sentido de veracidad ante los irrefutables hechos. Las Fuerzas Armadas Mexicanas están activamente ejecutando una estrategia conjunta con el Comando Sur de Estados Unidos. La incautación histórica en Colima de ayer y la aprobación de la presencia de los SEAL en Campeche de hoy por parte del Senado Mexicano encajan en el mismo patrón.
En repetidas ocasiones el Presidente Trump ha dicho que ha llegado el momento de lanzar operativos miliares de incursión terrestre para golpear objetivos vinculados a los cárteles de la droga dentro del territorio nacional. Lo que vimos esta semana anunciado por la FAA sobre el cierre del aeropuerto de El Paso, Texas, es tremendamente inusual. Ya se tienen documentadas múltiples incursiones de drones por la frontera, no tiene ni caso que la Presidenta Sheinbaum, salga a negarlo, los que vivimos y padecemos de ambos lados esta plaga lo sabemos, tan solo hace unas semanas, drones cargados de explosivos golpearon la agencia mexicana dedicada a Procurar Justicia en su sucursal de playas de Tijuana. Poco se ha entendido del impacto de estos artefactos dentro de México, salvo lo documentado ampliamente en Guerrero y Michoacán. Lo grave es que ya se están probando nuevas armas de última tecnología para derribarlos aunque esto implique cerrar operaciones áreas en la frontera, afectando no solo a pasajeros, sino a la carga y al comercio doméstico e internacional. El tema de los drones de los carteles vigilando y sobrevolando la frontera no debe ser tapado por la Presidencia, sé que son momentos convulsos y que la Señora atraviesa por demasiada presión pero si no se reconoce el problema de fondo, si no pide ayuda y se ataca la situación con amplias capacidades, no se va a avanzar hacia la erradicación definitiva. Toda la responsabilidad en los hombros de un solo hombre para la estructura de este nuevo orden continental: Omar García Harfuch. No lo pierdan de vista. Parece que no es político, pero ese hombre vuela por debajo del radar. Y además es efectivo. Es el único capaz que le queda a Sheinbaum, todos los demás son lacayos lambiscones recientemente embarrados en los fangos de la corrupción institucional, ojalá Harfuch no la traicione, porque ya vimos que el canciller psiquiatra de cabecera de la doctora, nada más está de adorno en Tlatelolco y pues a Marcelo ya se le está cayendo el apoyo de Lutnick con toda las acusaciones que enfrenta y lo cuesta arriba de la renegociación del TMEC. No pierdan de vista, lo sucedido en El Paso. No solo es un aviso, es una línea política de la nueva era de la seguridad compartida, que habrá de encabezar quién mejor entienda las nuevas reglas del juego.
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El autor es Licenciado en Relaciones Internacionales e Historia por la Universidad de las Américas en Puebla, Licenciado en Derecho por la Universidad Autónoma de Sinaloa, Maestro en Administración de Empresas con Concentración en Desarrollo Económico por el Programa Dual Cetys Universidad – Oklahoma University. Certificado en Instrucción Naval, por la Academia Militar de Culver, Indiana. Tiene más de 20 años escribiendo columnas editoriales de opinión para medios de la región Tijuana-San Diego.
Esta columna no refleja la opinión de Agencia Fronteriza de Noticias, sino que corresponde al punto de vista y libre expresión del autor