LA BUFADORA
El Mosquito
Cuchillito de palo
¿Dónde están los operadores políticos para desactivar la grilla que se traen en San Quintín?
A unos días de que la presidenta de México, Claudia Sheinbaum, visite el municipio de San Quintín, en este valle agrícola y pesquero “coincidentemente” vuelven a soplar aires de rebelión, pero con más ruido mediático que representatividad social.
Luego de semanas de arengas digitales, llamados épicos en redes sociales y promesas de “hacer historia”, el gran día llegó y la manifestación apenas alcanzó para empolvar los tobillos de un puñado de personas que se presentaron al plantón contra la alcaldesa Miriam Cano Núñez.
Eso sí, el pliego petitorio fue largo, ambicioso y sin anestesia, pues quieren la cabeza de la alcaldesa, la del síndico y la de medio gabinete, de preferencia en charola de plata y, si se puede, fuera del municipio.
El problema es que pedir no es lo mismo que poder, y exigir destituciones no equivale a tener respaldo ciudadano ni facultades legales.
Ante la ausencia de Miriam Cano Núñez -quien optó por no exponerse al circo- quien dio la cara fue la secretaria del Ayuntamiento, Claudia Escamilla, pero los reclamos rebasan por completo sus atribuciones, pero eso no importa, dado que el objetivo no era dialogar, sino tensar la cuerda.
Y como el plantón no prendió, vino el recurso favorito cuando se acaban los argumentos: Bloquear la Transpeninsular como medida de presión, que genera más molestias a terceros que soluciones de fondo.
Amenazar con cierres indefinidos puede sonar muy combativo, pero difícilmente suma simpatías cuando el respaldo social es tan limitado.
Por eso no hay que confundir decibeles con legitimidad, ni creer que gobernar se resuelve con trending topics.
A finales de este mes la presidente Sheinbaum realizará una gira por San Quintín, y de seguro el grupo que promueve estas protestas hará su numerito… ¿apostamos?
Morena se reporta
Que nadie se llame sorprendido o sorprendida. Cuando la dirigencia nacional de Morena cruza las puertas de Palacio Nacional para “informar” a la presidenta, no se trata de una cortesía institucional ni de una charla de café.
En política, como las mareas de Ensenada, lo que parece calma suele esconder traicioneras corrientes de retorno.
Luisa María Alcalde y Andy López Beltrán acudieron a rendir cuentas a Claudia Sheinbaum, quien insiste -con razón constitucional- que gobierna para todos, pero en los hechos, Morena sigue siendo el eje de poder, y lo que ahí se diga o se omita tiene eco inmediato en los estados, y Baja California no es la excepción.
Aquí, donde Morena gobierna prácticamente todo -desde el Ejecutivo estatal, Congreso local y la mayoría de los municipios-, la lectura es obligada, pero quien no entienda esa señal corre el riesgo de quedarse varado, como panguita sin motor en la bahía.
La presencia de Andy López Beltrán llama la atención. No pidió nada, dicen. No habló, aseguran. Pero su sola presencia comunica.
En Baja California, donde los grupos morenistas ya empiezan a medir fuerzas rumbo a 2027, el apellido pesa, y pesa mucho. En Ensenada lo saben bien quienes ya andan levantando la mano antes de tiempo.
Y mientras en Palacio Nacional juran que no se habló de la reforma electoral, en Gobernación ya se cocina la negociación con PT y Verde. Una reforma que promete menos dinero a partidos y menos plurinominales.
¿Impacto local? Directo.
En Baja California, donde varios cuadros han sobrevivido gracias a las listas y no a las urnas, el recorte no sería simbólico, sería quirúrgico.
En Ensenada, particularmente, el mensaje pega doble. Aquí Morena no sólo gobierna, también enfrenta desgaste. La militancia morenista observa y los aliados calculan costos.
Si la dirigencia nacional se alinea con la presidenta, la orden bajará en el sentido de menos improvisación, más control y cero rebeldías.
Así que no fue una reunión más. Fue un aviso. Morena se reporta con Palacio, y Palacio empieza a marcar el ritmo. En Baja California, quien no escuche el rumor antes del estruendo, luego no podrá decir que no lo vio venir.
Esta columna no refleja la opinión de Agencia Fronteriza de Noticias, sino que corresponde al punto de vista y libre expresión del autor