LA BUFADORA
El Mosquito
Cuchillito de palo
¿Por qué no resuelven el grave conflicto que se registra en el sistema penitenciario de Baja California?
ENSENADA BC 19 DE ENERO DE 2026.- En el sindicato de burócratas se pintaron de colores el pasado fin de semana, y entre la planilla turquesa, roja y la azul, en las próximas dos semanas estarán midiendo fuerzas para llegar el próximo 1 de febrero con el mayor número de votos para encabezar la sección Ensenada de ese gremio.
En la contienda Erika Núñez por el equipo turquesa, Lorena Arámbula por el azul y Alfredo Peralta por el rojo, ya enseñaron el músculo el sábado pasado, y habrá que escuchar sus propuestas para representar a la burocracia, de la que en buena medida depende la atención del gobierno a la ciudadanía.
“Pluris” y mentiras
En Morena no terminan de descubrir el hilo negro, el cual ya estaba enredado desde hace décadas.
Resulta que ahora el partido en el poder se dice escandalizado por las candidaturas plurinominales, esas que -según el nuevo catecismo guinda- son un privilegio antidemocrático decidido por cúpulas alejadas del pueblo bueno. El detalle incómodo es que mientras denuncian el pecado, siguen comulgando con él y con doble hostia sindical.
Porque si algo demuestra la lista de pluris de Morena es que la “cuarta transformación” heredó intacto el manual del viejo PRI, esto es, líderes obreros al Congreso como premio por servicios electorales prestados. Nada nuevo bajo el sol. Antes era el corporativismo revolucionario; hoy es el corporativismo transformador. Cambió el color del chaleco, pero el bolsillo sigue siendo el mismo.
Ahí están los de siempre: el magisterio, los mineros, el Seguro Social, la Catem. Todos bien acomodados, sin despeinarse en campaña ni sudar una gota tocando puertas. Alfonso Cepeda presume millones de maestros afiliados a Morena y, casualmente, aparece en el Senado. Napoleón Gómez Urrutia brinca de cámara como chapulín sindical ilustrado. Pedro Haces no hace campaña, pero sí coordina. La representación popular, por supuesto, es un trámite secundario.
Lo curioso es que mientras Morena fustiga que las élites decidan legisladores “sin contacto con la ciudadanía”, sus pluris tienen contacto directo… pero con el pase de lista sindical. El voto no es libre, es en bloque; no es ciudadano, es gremial. Así, las concentraciones en el Zócalo se llenan solas y las curules también.
Al final, la gran diferencia con el viejo régimen no es el método, sino el discurso. Antes se decía sin rubor; hoy se justifica como estrategia de transformación. Pero el fondo es el mismo, porque los sindicatos ponen gente y Morena pone escaños. Y mientras el partido promete desaparecer las plurinominales, no pierde la costumbre de repartirlas, por si acaso la democracia no alcanza para todos.
En la 4T dicen que todos son familia, incluidos los aliados, pero a la hora de repartir la mesa no a todos les ponen plato. El Partido Verde Ecologista de México (PVEM), ese aliado que siempre llega puntual cuando hay cargos y tarde cuando hay principios, ahora se queja de que lo dejaron fuera de la conversación sobre la reforma electoral. Y no sólo eso, de paso le cerró la puerta -y de mala gana- a Adán Augusto López como interlocutor. Vaya manera de descubrir que en Morena también hay jerarquías… y sillas plegables.
Luis Armando Melgar, senador del PVEM, levantó la mano para avisar que no, que así no juegan, que si va a haber negociación no aceptan mensajeros ni traductores incómodos. O se sientan con la presidenta o con Rosa Icela Rodríguez, o mejor ni se molesten. Porque, según el Verde, Adán Augusto no sólo no suma, sino que resta credibilidad y los pone “en posición menor”, como si el partido del tucán no supiera de antemano cuál es su lugar en la cadena alimenticia de la 4T.
El reclamo resulta curioso viniendo de un partido que ha hecho del pragmatismo una doctrina y del acomodo político una vocación. Pero ahora, marginados de la “mesa corta”, descubren que la alianza no siempre significa igualdad y que la solidaridad tiene límites muy claros cuando se trata de decisiones de fond. Al PT ya lo invitaron a la cocina, al Verde, ni el menu le han enseñado.
Esta columna no refleja la opinión de Agencia Fronteriza de Noticias, sino que corresponde al punto de vista y libre expresión del autor